Un ETF puede replicar un índice de dos maneras: compra las acciones de verdad (réplica física) o recurre a un contrato de permuta (réplica sintética). La diferencia parece pequeña, pero determina qué lleva el fondo en cartera y qué riesgo adicional aparece.
Réplica física: el ETF mantiene lo que contiene el índice
Con la réplica física, el ETF compra las acciones que componen el índice y las mantiene en el fondo. Si el peso de una compañía sube en el índice, sube también en la cartera del ETF. El ETF posee lo que replica.
Hay dos variantes. Con la réplica completa, el ETF compra cada acción del índice con su ponderación exacta. Funciona en índices con un número manejable de valores, como el IBEX 35, formado por los 35 valores más líquidos negociados en las bolsas españolas.
Con el muestreo optimizado, el ETF compra solo una selección representativa de los títulos más importantes y líquidos. Se usa en índices muy amplios, con un número muy elevado de valores, como los índices globales del tipo MSCI World. Comprar cada posición minúscula encarecería las comisiones de negociación sin mejorar de forma apreciable la precisión. El objetivo es una rentabilidad muy próxima a la del índice completo a menor coste. La CNMV señala además que un ETF puede replicar con una muestra de valores y completar la cartera con derivados.
Réplica sintética: el swap aporta la rentabilidad del índice
En la réplica sintética (o indirecta), el ETF no compra directamente las acciones del índice. La gestora cierra con una contraparte financiera, normalmente un banco, una permuta financiera o swap. La contraparte se compromete a entregar al ETF la rentabilidad del índice. A cambio, el ETF mantiene su propia cartera de valores, que no tiene por qué coincidir con las acciones del índice, pero sí debe estar diversificada y ser líquida.
El swap se ajusta con regularidad para que la cartera de valores y el swap reproduzcan juntos el índice. Según la normativa europea UCITS, la exposición frente a una contraparte de swap no puede superar el 10% del patrimonio del fondo si es una entidad de crédito, y el 5% en los demás casos. El límite se aplica a la exposición tras deducir las garantías recibidas, no al valor del swap en sí. La mayor parte del patrimonio del fondo es la cartera de valores que mantiene él mismo.
¿Es más arriesgada la réplica sintética?
Los ETF sintéticos añaden un riesgo: el riesgo de contraparte. La CNMV explica que este riesgo afecta a los ETF que utilizan derivados OTC, como los contratos de permutas financieras o swaps, para replicar de forma sintética la rentabilidad de los activos de referencia. Si el proveedor del swap no paga, el fondo tiene que resolver cómo cubrir la diferencia. El límite legal acota ese riesgo, y en la práctica los proveedores de swaps suelen ser grandes bancos internacionales.
Los ETF de réplica física no están libres de riesgo de forma automática. Muchos prestan parte de sus acciones a cambio de una retribución (préstamo de valores). Es un riesgo aparte, normalmente cubierto con garantías, de naturaleza parecida al riesgo de contraparte de un swap.
En un ETF UCITS, sea cual sea el método, un depositario custodia el patrimonio del fondo por separado del patrimonio propio de la gestora. Eso no protege frente al riesgo de contraparte de un swap.
Qué significa para un inversor en España
En España, la CNMV es el supervisor que vigila a las gestoras y los intermediarios que ofrecen ETF, y su guía sobre fondos cotizados recomienda fijarse en el nombre del producto. Un ETF con las siglas UCITS sigue la normativa europea sobre fondos. Un ETF español equivalente se identifica como FI cotizado armonizado. Ambos se someten a las reglas comunes, incluido el límite de exposición a una sola contraparte.
La CNMV aconseja además comprobar en su registro público o en el del Banco de España que el intermediario está autorizado para prestar servicios de inversión. Los aspectos fiscales dependen de tu situación personal y del producto, y este artículo no es asesoramiento fiscal. Para los detalles, consulta a un profesional o a la Agencia Tributaria.
Cuánto pesa la elección del método
Con índices conocidos y bien diversificados, el método de réplica juega un papel secundario para la mayoría de los inversores particulares. Ambos enfoques han funcionado en la práctica y los emplean gestoras grandes y consolidadas. Quien prefiere la máxima sencillez y trazabilidad suele decantarse por la réplica física.
Si un método sale más barato depende de cada producto. Los gastos corrientes y la desviación respecto al índice figuran en la ficha del fondo. Para la mayoría de los inversores cuenta más que el ETF esté constituido bajo el marco UCITS que su forma técnica de replicar el índice.
El método de réplica no cambia el tamaño de tu posición
Ambos métodos siguen la misma rentabilidad del índice. Solo difieren los riesgos accesorios: el de contraparte en el swap, el préstamo de valores en muchos ETF de réplica física. Ninguno dice qué tamaño debería tener una posición en tu cartera. Calcúlalo con la calculadora de tamaño de posición de Axiomly, gratuita, sea cual sea el método de réplica de tu ETF.